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COMO TRATAR EL EXCESO DE SUDORACIÓN DE
LAS MANOS Y AXILAS
¡NOVEDADES!
APLICACIÓN DE CLIPS SIN SECCIONAR EL SIMPÁTICO
La demostración de que interrumpiendo el simpático con la colocación de clips se obtienen resultados similares a la sección del simpático, y la posibilidad de retirarlos si se presenta una sudoración compensadora severa, nos ha hecho introducir esta técnica en nuestra práctica diaria.
SUDORACIÓN COMPENSADORA SEVERA:
REVERSIBILIDAD DE LA SIMPATECTOMÍA
Existe la opción, en casos de sudoración compensadora muy severa, de "reconectar" la cadena simpática utilizando un nervio intercostal, mediante toracoscopia. La experiencia de los doctores Lin y Telaranta (con el que hemos aprendido la técnica) demuestran que en un alto porcentaje de pacientes, después de varios meses de esta intervención, disminuye la sudoración compensadora.
El exceso de sudoración de las manos y axilas,
comúnmente asociado a un aumento de sudoración en las plantas
de los pies, se conoce con el nombre de “hiperhidrosis” palmar,
axilar y plantar. A esta hiperhidrosis se le añade el adjetivo
de “primaria” porque se desconocen las causas
de esta afección, que no enfermedad, puesto que es una respuesta
exagerada a un estímulo normal como es la sudoración.
Existe una leve predisposición familiar y una mayor incidencia
en el sexo femenino. Los pacientes que sufren de hiperhidrosis explican
que desde niños notaban este incremento de la sudoración,
lo que ya en el colegio les impedía tener una relación
normal con sus compañeros de clase, debido al rechazo que sufrían
al contacto de las manos. Posteriormente se inician los problemas con
la escritura, deben usar papel secante y en muchas ocasiones se corre
la tinta de los papeles. Un acto tan habitual como es el de dar la mano
a una persona les representa una gran problemática por la sensación que
la otra persona percibirá su aumento de sudoración con
desagrado. Debido a toda esta problemática existe un estado natural
de nerviosismo que en muchas ocasiones se ha interpretado como la causa
de este exceso de sudoración, llegándose a tratar a estos
pacientes con tranquilizantes. Sin embargo este nerviosismo no es la
causa sino el efecto de la hipersudoración, actuando como un círculo
vicioso en el que a más sudoración se añade un mayor
estado de intranquilidad.
Existen múltiples tratamientos locales como
el cloruro de aluminio en solución alcohólica, el ácido
tánico, la iontoforesis como tratamiento transcutáneo etc; que
pueden disminuir la severidad de la sudoración, aunque al ser
un tratamiento de por vida los pacientes finalmente lo abandonan. Las
inyecciones de Toxina Botulínica son una alternativa para los
pacientes que deseen evitar el quirófano. Su principal indicación
es la Hiperhidrosis axilar o de zonas especiales como el pliegue submamario
o la frente. Se trata de una intervención poco agresiva pero de
efecto temporal, por lo que debe repetirse.
El tratamiento quirúrgico de la hiperhidrosis
palmar y axilar es muy antiguo, interrumpiendo la vía nerviosa
por la que se propaga ese estímulo de sudoración al que
se responde de una forma exagerada, y que se denomina cadena simpática.
La “simpatectomía torácica” debe
realizarse en ambos hemitórax por separado para solucionar la
afección bilateral y hasta hace unos quince años no se
indicaba frecuentemente debido a que debía abrirse el tórax
mediante una toracotomía para realizarla. Los propios médicos
que visitaban a estos pacientes desaconsejaban su intervención
quirúrgica por considerar que el tratamiento quizá era
más agresivo que la propia afección. Desde los últimos
años se puede realizar la intervención quirúrgica
para tratar la hiperhidrosis mediante cirugía videotoracoscópica,
lo que significa que no es necesario abrir el tórax pues puede
realizarse mediante un orificio de 1cm. en cada lado. El procedimiento
requiere anestesia general, despertándose el paciente con las
manos secas y siendo dado de alta en 6-12 horas, pudiendo reiniciar su
vida normal en uno o dos días.
Después de realizar más de 600 intervenciones
de simpatectomía torácica por videotoracoscopia, los resultados
de esta cirugía son de una resolución completa de la hiperhidrosis
palmar y axilar en el 99% de los casos, no tratándose la hipersudoración
de las plantas de los pies aunque, en la mitad de los casos, ésta
mejora o desaparece. Existen algunos efectos secundarios de la simpatectomía
torácica como son los de unas manos muy secas que requieran la
aplicación de cremas hidratantes en uno o dos pacientes de cada
diez operados de hiperhidrosis axilar. Asimismo en cuatro o cinco de
cada diez pacientes, puede producirse una leve sudoración a nivel
de la espalda o los muslos (llamada hipersudoración compensadora)
que no es comparable a la sufrida en las manos o axilas excepto en un
5-8% de los casos en que es importante. Otros riesgos de la operación
son los habituales de cualquier intervención quirúrgica
bajo anestesia general, como el sangrado, la infección, el neumotórax,
siendo todas ellas excepcionales.
En resumen la aparición de la cirugía mínimamente
invasiva torácica, que no requiere abrir el tórax para
su ejecución, ha representado que muchos pacientes con hiperhidrosis
palmar y axilar pueden beneficiarse de esta técnica quirúrgica
menos agresiva con unos excelentes resultados y que esa preocupación,
e incluso en muchos casos complejo, desaparezca para volver a sentirse
una persona “normal”.
Dr. Laureano Molins
Cirugía Torácica
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