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TRATAMIENTO DEL EXCESO DE SUDORACIÓN Y RUBOR
FACIAL
¡NOVEDADES!
APLICACIÓN DE CLIPS SIN SECCIONAR EL SIMPÁTICO
La demostración de que interrumpiendo el simpático con la colocación de clips se obtienen resultados similares a la sección del simpático, y la posibilidad de retirarlos si se presenta una sudoración compensadora severa, nos ha hecho introducir esta técnica en nuestra práctica diaria.
SUDORACIÓN COMPENSADORA SEVERA:
REVERSIBILIDAD DE LA SIMPATECTOMÍA
Existe la opción, en casos de sudoración compensadora muy severa, de "reconectar" la cadena simpática utilizando un nervio intercostal, mediante toracoscopia. La experiencia de los doctores Lin y Telaranta (con el que hemos aprendido la técnica) demuestran que en un alto porcentaje de pacientes, después de varios meses de esta intervención, disminuye la sudoración compensadora.
El sonrojo o enrojecimiento de la cara de forma
incontrolada se produce por una vasoconstricción de los vasos sanguíneos de la
cara. Esto se produce de una forma totalmente involuntaria y quién
lo padece ve como se desarrolla un círculo vicioso en el que,
cuanto más piensa en intentar evitar estos episodios, más
se producen. Asimismo los pacientes que sufren de exceso de sudoración
en la cara presentan unos episodios parecidos como consecuencia de una
hiperactividad del sistema nervioso simpático, todo ello muy difícil
de evitar. Además debido a lo incontrolado del proceso, el tratamiento
farmacológico para prevenirlo debería ser continuo y de
por vida, no estando exentos de efectos secundarios.
SIMPATECTOMÍA TORÁCICA POR VIDEOTORACOSCOPIA
Desde
hace más de quince años venimos realizando la simpatectomía
torácica por videotoracoscopia para evitar el exceso de sudoración
en ambas manos y axilas, desarrollando posteriormente el tratamiento
del rubor facial. Interrumpiendo la vía nerviosa por la que se
propaga el estimulo que produce la sudoración y/o el sonrojo se
soluciona de forma definitiva este peculiar problema.
La cirugía videotoracoscópica permite operar sin necesidad
de abrir el tórax, realizándose la sección de la
cadena simpática a través de un orificio de 1 cm. en cada
lado del hemitórax. El procedimiento requiere anestesia general
siendo dada de alta a las 6-12 horas, para poder reiniciar la vida normal
en uno o dos días.

Los resultados de esta cirugía mínimamente invasiva
son excelentes, con desaparición de los síntomas en el
90% de los casos de forma inmediata, presentando asimismo algunos efectos
secundarios. Entre ellos se encuentra la hipersudoración compensadora;
que es una leve sudoración a nivel de la espalda o los muslos
que ocurre en un 40-60% de los pacientes, sin que sea un gran problema,
según expresan los propios pacientes. En un 5-8% de los casos
puede existir una hipersudoración compensadora importante y el
llamado Síndrome de Claudio Bernard Horner que es una pequeña
caída del párpado y constricción de la pupila del
ojo que suele ser temporal. Otros riesgos de dicha operación son
los habituales de cualquier intervención quirúrgica bajo
anestesia general, como el sangrado, infección, neumotórax,
siendo todas ellas excepcionales.
En resumen la aparición de la cirugía mínimamente
invasiva torácica, que no requiere abrir el tórax para
su ejecución, ha representado que muchos pacientes con hiperhidrosis
palmar, axilar, o con rubor facial puedan beneficiarse de esta técnica
quirúrgica menos agresiva con unos excelentes resultados desapareciendo
la preocupación por dicho problema.
Dr. Laureano Molins
Cirugía Torácica
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