Un quiste en el ovario se puede detectar durante un examen pélvico palpando los ovarios. Si se cree que hay un quiste, se completará el estudio con pruebas complementarias para determinar el tipo de quiste y valorar la necesidad de tratamiento.
-
Descartar embarazo: una prueba de embarazo positiva sugiere un quiste de cuerpo luteo, que es normal durante la gestación.
-
Ultrasonografía pélvica transvaginal: es una prueba indolora que mediante la emisión y recepción de ultrasonidos en el área pélvica proporciona una imagen del útero y de los ovarios. La imagen nos ayudará a identificar la localización del quiste y a determinar si el contenido es sólido, líquido o mixto. El estudio doppler color da información para el diagnóstico precoz del cáncer de ovario.
-
Ca 12.5 en sangre: el nivel en sangre de una proteína llamada Ca 12.5 se eleva en pacientes que presentan cáncer de ovario. Se suele pedir como prueba complementaria cuando existe un diagnóstico de quiste de ovario, pero hay que tener en cuenta que niveles elevados también ocurren en endometriosis, miomas uterinos, embarazo y enfermedad inflamatoria pélvica.
-
Resonancia magnética en casos de sospecha de malignidad o dudas de diagnóstico.