Información General

Búsqueda de Especialista

Servicio de Diagnósticos

Instituto Oncológico Teknon

Unidades Especializadas

Chequeos

Recursos Humanos

BC Partners

Diccionario (inglés)

Noticias

Agenda de Actividades

Atención al Paciente

Contacte con nosotros

Inicio

 


RINITIS


Enfoque de la sección de Rinitis

La rinitis es una afección que puede tener su origen en causas muy diversas. La Unidad de Obstrucción Nasal trata estas alteraciones de forma pluridisciplinar, con un protocolo único de los diferentes especialistas que intervienen (otorrinolaringólogo, alergólogo, neumólogo) para determinar la causa, sea de origen alérgico o no, y el tratamiento más adecuado, teniendo en cuenta que cuando hay una patología debe tratarse toda la vía respiratoria (desde la nariz hasta el pulmón), dando así al paciente una solución integral desde la misma Unidad, con el mínimo de molestias y desplazamientos.

volver

¿Padece alguno de estos síntomas?

  • ¿Estornuda con frecuencia y sin causa aparentemente justificada?
  • ¿Tiene picor en la mucosa nasal?
  • ¿Padece frecuentes episodios de congestión o rinorrea/hidrorrinorrea (goteo de nariz)?
  • ¿Padece de cefaleas después de una enfermedad nasosinusal?
  • ¿Tiene sequedad faríngea, tos o síntomas oculares?
  • ¿Alguno de estos síntomas le impide dormir por la noche?
  • ¿Le cambia el carácter después de sufrir alguno de estos síntomas?

Cualquiera de estos síntomas requiere una consulta médica para determinar las causas y aplicar el tratamiento más apropiado.

volver

¿Qué es la rinitis?

Cuando la nariz se queja, es que hay una reacción inflamatoria nasal producida por una causa que desencadena el mecanismo de reacción. La hiperreactividad nasal es el incremento de la respuesta ante un estímulo que da, como consecuencia, aumento de secreción, goteo, obstrucción nasal, estornudos, picor, etc.
Los síntomas que pueden determinar la existencia de una rinitis, son iguales tanto si el origen es alérgico como si no lo es. Por eso, hoy en día, debe abandonarse la idea de clasificarlas rígidamente y deducir que una primera causa de una rinitis es la alergia.

En la Unidad de Obstrucción Nasal se tratan las rinitis desde diferentes disciplinas, de tal forma que sea cual sea su origen, y a partir de un diagnóstico acertado, encontraremos la solución más idónea al problema.

volver

¿Hay diversos tipos de rinitis?

La rinitis es una enfermedad común sobre la que algunos autores apuntan que se da una incidencia en la población del 40%. Cuando la nariz se queja, se produce una reacción vasomotora, acompañada de picor, estornudos y rinorrea. Si los síntomas desaparecen, no se requiere ningún tratamiento. Si la rinitis presenta una respuesta fisiológica exagerada, que cursa con unos síntomas de tal intensidad y duración que requieren la consulta del especialista en busca de tratamiento, entonces se considera patológica. Un paciente puede tener una o varias causas de rinitis.

Rinitis alérgica

La rinitis alérgica es un proceso inflamatorio de la mucosa nasal con presencia de IgE e inducido por la exposición a alérgenos y se caracteriza por presentar uno o más síntomas: prurito, rinorrea, estornudos y obstrucción.
La rinitis alérgica es una enfermedad respiratoria crónica que se caracteriza por una hiperactividad nasal como respuesta a unos estímulos externos que provoca estornudos, congestión nasal y/o secreción, conjuntivitis, a menudo acompañada de asma, y que puede llegar a impedir las actividades de la vida diaria a quién la padece.
Los desencadenantes de la rinitis alérgica pueden ser alérgenos o contaminantes.

Los alérgenos aéreos como los ácaros, animales domésticos, la polinosis (pólenes), están directamente involucrados en las rinitis alérgicas. La harina o la soja están relacionadas con frecuencia con el asma de los profesionales que trabajan con estos ingredientes.

La contaminación urbana, principalmente el humo de los automóviles pueden aumentar la formación de IgE y la inflamación alérgica, y contaminantes como el ozono, el óxido nítrico o el óxido de azufre empeoran los síntomas en pacientes con rinitis.

La contaminación del aire en espacios cerrados es muy importante y que en los países industrializados pasamos el 80% de nuestro tiempo. Podemos incluir los alérgenos domésticos como los gases contaminantes del humo del tabaco.

Por su gravedad, y dependiendo de la intensidad de los síntomas y de cómo afecte a la calidad de vida, se considera leve si no afecta a la vida normal. Si altera el sueño, o a las actividades de la vida diaria como el deporte, el trabajo, la escuela, o sus síntomas son problemáticos, se puede considerar de carácter moderado o grave.
Entre el 25% y el 45% de los casos de rinitis alérgica presentan síntomas de asma.

Rinitis no alérgicas

Las rinitis infecciosas más frecuentes son provocadas por virus, como el resfriado común. También las bacterias pueden producir rinitis, ya que son la causa de forúnculos o foliculitis. Otras causas menos frecuentes son los hongos, la sífilis, la tuberculosis o parásitos. Los síntomas suelen desaparecer una vez resuelta la causa.

Otra causa frecuente de rinitis son las anomalías anatómicas congénitas o adquiridas que producen una obstrucción nasal, como por ejemplo, una desviación del tabique nasal. Dos mucosas en contacto activan los mecanismos de inflamación de la mucosa nasal, provocando una rinitis. También, si el aire no circula bien a causa de una desviación, la mucosa se queja y se inflama, ya que se retienen las secreciones. Si la inflamación se cronifica los cornetes aumentan de tamaño y todavía contribuyen a agravar la situación.
A menudo, quien la padece no se da cuenta del problema porque existe una adaptación a respirar mal, sobre todo si no ha conocido nunca una respiración normal.

La respuesta a una serie de estímulos como los olores intensos de perfumes, disolventes, lejía; los olores irritantes como el humo del tabaco, polvo, contaminación; los cambios de temperatura y humedad, estímulos lumínicos, comida muy caliente, etc., desencadenan una clínica nasal que se llama rinitis irritativa.

Siendo la nariz la puerta de entrada del aparato respiratorio, la mucosa se encarga de filtrar partículas inhaladas, y puede sufrir agresiones que pueden derivar en irritaciones crónicas con destrucción del epitelio ciliar.
Muchas personas que trabajan con substancias químicas altamente agresivas padecen de úlceras y perforaciones septales y pueden presentar complicaciones de diversa gravedad.

La rinitis no eosinofílica no alérgica (NARES) es la rinitis que cursa con niveles elevados de eosinófilos. Normalmente responde bien al tratamiento con corticoides.

Los agentes que son inhalados en el medio laboral (animales, cereales, polvo de madera, látex, ácidos, colas y disolventes pueden provocar rinitis ocupacional y/o profesional. De hecho, muchas substancias pueden desencadenar síntomas respiratorios: irritación nasal, obstrucción nasal, estornudos, rinorrea, irritación faríngea y tos.

La rinitis hormonal es frecuente en el embarazo pero también se pueden dar casos en la pubertad, en el hipertiroidismo y en la acromegalia. Los síntomas durante el embarazo suelen aparecer a partir del segundo mes y desaparecen después del parto. Los estrógenos y la progesterona pueden aumentar la actividad de las glándulas seromucosas.

La mucosa nasal, por sus características es muy receptiva a cualquier cambio emocional y al estrés. Todos hemos podido experimentar que cuando uno llora, se tapa la nariz. Ésta es la rinitis emocional.

Muchos medicamentos pueden producir lo que se llama rinitis medicamentosa: reserpina, guanetidina, metildopa, antidepresivos, betabloqueantes de uso oftalmológico, clorpromazina, anticonceptivos, AINES y Aspirina. El abuso de descongestionantes tópicos nasales puede provocar una obstrucción nasal de rebote.

La comida muy especiada o ingerida a elevada temperatura puede producir una rinitis. También determinados colorantes o conservantes pueden provocar reacciones alérgicas. El alcohol, por su capacidad vasodilatadora puede provocar una congestión nasal, además de otras acciones alérgicas por sus componentes.

Con la edad, suelen presentarse cambios fisiológicos en las mucosas nasales que pueden cronificar una rinitis preexistente. Es lo que llamamos rinitis del envejecimiento. Las alergias, en cambio, son menos frecuentes en pacientes de más de 65 años, pero algunos fármacos como la reserpina, guanetidina, metildopa, prazosin, clorpromazina o los inhibidores de la ECA, pueden causar rinitis.

volver

¿Cómo se diagnostica la rinitis?

Ante un cuadro sospechoso de rinitis, existe una amplia gama de pruebas para llegar a un diagnóstico cuidadoso:

  • Historia clínica
  • Exploración: rinoscopia, endoscopia nasal
  • Pruebas de alergia: pruebas cutáneas, IgG. E sérica total, IgG. E sérica específica
  • Citología nasal
  • Bacteriología nasal
  • Estudio por imagen: Rx, simple de senos, TAC, Resonancia Magnética
  • Estudio de la función mucociliar
  • Permeabilidad nasal: rinomanometría, rinometría acústica
  • Función pulmonar: espirometría
  • Estudio de la olfacción
  • Análisis de sangre

La historia clínica es esencial para discriminar, en principio, un cuadro de rinitis alérgica, de otro de rinitis no alérgica.

volver

Tratamiento de la rinitis

El abordaje correcto de la rinitis se hará, en cada caso, en función del diagnóstico:

Rinitis aguda

  • Medidas higiénicas para evitar las causas que la provocan, y si es necesario, tratamiento médico inespecífico de los síntomas. Una vez desaparecidos los síntomas, se puede considerar resuelto el problema.

Rinitis crónica

  • tratamiento de todas las causas que la provocan
  • Cambio de hábitos
  • Si es alérgica, evitar el alérgeno causante de la rinitis, incluyendo los ácaros domésticos
  • Inmunoterapia específica (vacunas)
  • tratamiento farmacológico de acuerdo con la sintomatología del paciente, que puede ser con antihistamínicos, anticolinérgicos, vasoconstrictores nasales o corticoides.
  • Corrección del problema estructural, que incluye la cirugía de la obstrucción nasal
  • Cirugía de cornetes con conservación de la fisiología nasal, cirugía con láser, o radiofrecuencia
  • Cirugía endoscópica nasosinusal en caso de pólipos.
  • Adenoidectomía
  • Amigdalectomía
  • Seguimiento de los pacientes con rinitis persistente y sinusitis intermitente grave

La homeopatía es un tratamiento médico compatible que puede ayudar a resolver la rinitis, en especial la rinofaringitis de la infancia, la rinitis inflamatoria crónica de tipo infeccioso o alérgico.

volver

Horarios de Consulta

 
Información General |  Búsqueda de Especialista |  Servicio de Diagnóstico |  Chequeos |  Noticias
Unidades Especializadas |  Instituto Oncológico Teknon |  Diccionario |  Servicio de Atención al Paciente |  Agenda de Actividades |  Recursos Humanos |  Inicio


© 2005 Centro Médico Teknon Todos los derechos reservados.