Enfoque de la sección de Rinitis
La rinitis es una afección que puede tener su origen en causas
muy diversas. La Unidad de Obstrucción Nasal trata estas alteraciones
de forma pluridisciplinar, con un protocolo único de los diferentes
especialistas que intervienen (otorrinolaringólogo, alergólogo,
neumólogo) para determinar la causa, sea de origen alérgico
o no, y el tratamiento más adecuado, teniendo en cuenta que cuando
hay una patología debe tratarse toda la vía respiratoria
(desde la nariz hasta el pulmón), dando así al paciente
una solución integral desde la misma Unidad, con el mínimo
de molestias y desplazamientos.
volver
¿Padece alguno de estos síntomas?

- ¿Estornuda con frecuencia y sin causa aparentemente justificada?
- ¿Tiene picor en la mucosa nasal?
- ¿Padece frecuentes episodios de congestión o rinorrea/hidrorrinorrea
(goteo de nariz)?
- ¿Padece de cefaleas después de una enfermedad nasosinusal?
- ¿Tiene sequedad faríngea, tos o síntomas oculares?
- ¿Alguno de estos síntomas le impide dormir por la noche?
- ¿Le cambia el carácter después de sufrir alguno
de estos síntomas?
Cualquiera de estos síntomas requiere una consulta médica
para determinar las causas y aplicar el tratamiento más apropiado.
volver
¿Qué es la rinitis?
Cuando
la nariz se queja, es que hay una reacción inflamatoria
nasal producida por una causa que desencadena el mecanismo de reacción.
La hiperreactividad nasal es el incremento de la respuesta ante un estímulo
que da, como consecuencia, aumento de secreción, goteo, obstrucción
nasal, estornudos, picor, etc.
Los síntomas que pueden determinar la existencia de una rinitis,
son iguales tanto si el origen es alérgico como si no lo es. Por
eso, hoy en día, debe abandonarse la idea de clasificarlas rígidamente
y deducir que una primera causa de una rinitis es la alergia.
En la Unidad de Obstrucción Nasal se tratan las rinitis desde diferentes
disciplinas, de tal forma que sea cual sea su origen, y a partir de un diagnóstico
acertado, encontraremos la solución más idónea al problema.
volver
¿Hay diversos tipos de rinitis?
La rinitis es
una enfermedad común sobre la que algunos autores apuntan
que se da una incidencia en la población del 40%. Cuando la nariz se
queja, se produce una reacción vasomotora, acompañada de picor,
estornudos y rinorrea. Si los síntomas desaparecen, no se requiere ningún
tratamiento. Si la rinitis presenta una respuesta fisiológica exagerada,
que cursa con unos síntomas de tal intensidad y duración que
requieren la consulta del especialista en busca de tratamiento, entonces se
considera patológica. Un paciente puede tener una o varias causas de
rinitis.
Rinitis alérgica
La
rinitis alérgica es un proceso inflamatorio de la mucosa nasal con
presencia de IgE e inducido por la exposición a alérgenos y
se caracteriza por presentar uno o más síntomas: prurito, rinorrea,
estornudos y obstrucción.
La rinitis alérgica es una enfermedad respiratoria crónica
que se caracteriza por una hiperactividad nasal como respuesta a unos estímulos
externos que provoca estornudos, congestión nasal y/o secreción,
conjuntivitis, a menudo acompañada de asma, y que puede llegar a
impedir las actividades de la vida diaria a quién la padece.
Los desencadenantes
de la rinitis alérgica pueden ser alérgenos o contaminantes.
Los alérgenos aéreos
como los ácaros,
animales domésticos, la polinosis (pólenes), están directamente
involucrados en las rinitis alérgicas. La harina o la soja están
relacionadas con frecuencia con el asma de los profesionales que trabajan
con estos ingredientes.
La contaminación urbana,
principalmente el humo de los automóviles pueden aumentar la formación
de IgE y la inflamación
alérgica, y contaminantes como el ozono, el óxido nítrico
o el óxido de azufre empeoran los síntomas en pacientes con
rinitis.
La contaminación del aire en espacios cerrados es muy importante y
que en los países industrializados pasamos el 80% de nuestro tiempo.
Podemos incluir los alérgenos domésticos como los gases contaminantes
del humo del tabaco.
Por su gravedad, y dependiendo de la intensidad de los síntomas y
de cómo afecte a la calidad de vida, se considera leve si
no afecta a la vida normal. Si altera el sueño, o a las actividades
de la vida diaria como el deporte, el trabajo, la escuela, o sus síntomas
son problemáticos, se puede considerar de carácter moderado o grave.
Entre
el 25% y el 45% de los casos de rinitis alérgica presentan síntomas
de asma.
Rinitis no alérgicas
Las rinitis infecciosas más frecuentes son provocadas
por virus, como el resfriado común. También las bacterias pueden
producir rinitis, ya que son la causa de forúnculos o foliculitis. Otras
causas menos frecuentes son los hongos, la sífilis, la tuberculosis
o parásitos. Los síntomas suelen desaparecer una vez resuelta
la causa.
Otra causa frecuente de rinitis son las anomalías anatómicas
congénitas o adquiridas que producen una obstrucción
nasal, como por ejemplo, una desviación del tabique nasal. Dos mucosas
en contacto activan los mecanismos de inflamación de la mucosa nasal,
provocando una rinitis. También, si el aire no circula bien a causa
de una desviación, la mucosa se queja y se inflama, ya que se retienen
las secreciones. Si la inflamación se cronifica los cornetes aumentan
de tamaño y todavía contribuyen a agravar la situación.
A
menudo, quien la padece no se da cuenta del problema porque existe
una adaptación
a respirar mal, sobre todo si no ha conocido nunca una respiración
normal.
La
respuesta a una serie de estímulos como los olores intensos
de perfumes, disolventes, lejía; los olores irritantes como
el humo del tabaco, polvo, contaminación; los cambios de temperatura
y humedad, estímulos
lumínicos, comida muy caliente, etc., desencadenan una clínica
nasal que se llama rinitis irritativa.
Siendo la nariz la puerta de entrada del aparato respiratorio, la mucosa
se encarga de filtrar partículas inhaladas, y puede sufrir agresiones que
pueden derivar en irritaciones crónicas con destrucción
del epitelio ciliar.
Muchas personas que trabajan con substancias químicas altamente agresivas
padecen de úlceras y perforaciones septales y pueden presentar
complicaciones de diversa gravedad.
La rinitis no eosinofílica no alérgica (NARES) es
la rinitis que cursa con niveles elevados de eosinófilos. Normalmente
responde bien al tratamiento con corticoides.
Los
agentes que son inhalados en el medio laboral (animales, cereales, polvo
de madera, látex, ácidos, colas y disolventes pueden provocar rinitis
ocupacional y/o profesional. De hecho, muchas substancias pueden
desencadenar síntomas respiratorios: irritación nasal,
obstrucción
nasal, estornudos, rinorrea, irritación faríngea y tos.
La rinitis hormonal es frecuente en el embarazo pero también
se pueden dar casos en la pubertad, en el hipertiroidismo y en la acromegalia.
Los síntomas durante el embarazo suelen aparecer a partir del segundo
mes y desaparecen después del parto. Los estrógenos y la progesterona
pueden aumentar la actividad de las glándulas seromucosas.
La mucosa nasal, por sus características es muy receptiva a cualquier
cambio emocional y al estrés. Todos hemos podido experimentar que cuando
uno llora, se tapa la nariz. Ésta es la rinitis emocional.
Muchos
medicamentos pueden producir lo que se llama rinitis medicamentosa:
reserpina, guanetidina, metildopa, antidepresivos, betabloqueantes de
uso oftalmológico,
clorpromazina, anticonceptivos, AINES y Aspirina. El abuso de descongestionantes
tópicos nasales puede provocar una obstrucción nasal de
rebote.
La comida muy especiada o ingerida a elevada temperatura puede producir una rinitis.
También determinados colorantes o conservantes pueden provocar reacciones
alérgicas. El alcohol, por su capacidad vasodilatadora puede provocar
una congestión nasal, además de otras acciones alérgicas
por sus componentes.
Con la edad, suelen presentarse cambios fisiológicos en las mucosas
nasales que pueden cronificar una rinitis preexistente. Es lo que llamamos rinitis
del envejecimiento. Las alergias, en cambio, son menos frecuentes
en pacientes de más de 65 años, pero algunos fármacos
como la reserpina, guanetidina, metildopa, prazosin, clorpromazina o los
inhibidores de la ECA, pueden causar rinitis.
volver
¿Cómo se diagnostica la
rinitis?

Ante un cuadro sospechoso de rinitis, existe una amplia gama de pruebas para
llegar a un diagnóstico cuidadoso:
- Historia clínica
- Exploración: rinoscopia, endoscopia nasal
- Pruebas de alergia: pruebas cutáneas, IgG. E sérica total,
IgG. E sérica específica
- Citología nasal
- Bacteriología nasal
- Estudio por imagen: Rx, simple de senos, TAC, Resonancia Magnética
- Estudio de la función mucociliar
- Permeabilidad nasal: rinomanometría, rinometría acústica
- Función pulmonar: espirometría
- Estudio de la olfacción
- Análisis de sangre
La historia clínica es esencial para discriminar, en principio, un
cuadro de rinitis alérgica, de otro de rinitis no alérgica.
volver
Tratamiento de la rinitis

El abordaje correcto de la rinitis se hará, en cada caso, en función
del diagnóstico:
Rinitis aguda
- Medidas higiénicas para evitar las causas que la provocan, y si
es necesario, tratamiento médico inespecífico de los síntomas.
Una vez desaparecidos los síntomas, se puede considerar resuelto el
problema.
Rinitis crónica
- tratamiento de todas las causas que la provocan
- Cambio de hábitos
- Si es alérgica, evitar el alérgeno causante de la rinitis,
incluyendo los ácaros domésticos
- Inmunoterapia específica (vacunas)
- tratamiento farmacológico de acuerdo con la sintomatología
del paciente, que puede ser con antihistamínicos, anticolinérgicos,
vasoconstrictores nasales o corticoides.
- Corrección del problema estructural, que incluye la cirugía
de la obstrucción nasal
- Cirugía de cornetes con conservación de la fisiología
nasal, cirugía con láser, o radiofrecuencia
- Cirugía endoscópica nasosinusal en caso de pólipos.
- Adenoidectomía
- Amigdalectomía
- Seguimiento de los pacientes con rinitis persistente y sinusitis intermitente
grave
La homeopatía es un tratamiento médico compatible que puede
ayudar a resolver la rinitis, en especial la rinofaringitis de la infancia,
la rinitis inflamatoria crónica de tipo infeccioso o alérgico.
volver |