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Enfermedades de Glándula Mamaria
CARCINOMA
El carcinoma mamario es el cáncer más común en
mujeres en Estados Unidos, y desde 1940 ha aumentado la incidencia ajustada
a la edad; actualmente se le diagnostica en una de cada nueve estadounidenses
durante su vida. La tasa de mortalidad por cáncer de mama sólo
se ubica por detrás del cáncer pulmonar.
Es probable que su causa sea multifactorial. El sexo femenino constituye
un factor predisponente, dado que sólo un varón muestra
carcinoma mamario por cada 100 mujeres diagnosticadas.
La incidencia aumenta con la edad. Comienza después de los 20
anos y alcanza un nivel estable (meseta) alrededor de la menopausia,
para después aumentar en forma neta a continuación de
ese cambio. Los factores genéticos son importantes en 15% de
los casos, y son más notables en mujeres cuya madre tuvo carcinoma
en ambos senos antes de la menopausia. Inglaterra y Gales tienen la
mortalidad nacional por cáncer de mama más alta y Japón
la más baja.
El riesgo mayor guarda relación con nuliparidad y con el primer
embarazo en los últimos años de fertilidad. Los estrógenos
inducen el cáncer mamario en ratones, pero en los seres humanos
no se ha corroborado ninguna teoría de inducción por hormonas
o píldoras anticonceptivas.
Entre los factores de riesgo que se han propuesto están obesidad,
consumo abundante de grasas animales y factores vírales transmitidos
por la leche materna.
El curso natural de la enfermedad se ha citado en estudios desde finales
del siglo pasado, en el Hospital Middlesex, de Londres, en que la mediana
de supervivencia en 250 mujeres no tratadas fue de 2.7 años;
la supervivencia se calculó con base en la descripción
del comienzo de los primeros síntoma.
La supervivencia quinquenal fue de 18% y la decenal de 3.76%. Las necropsias
demostraron que 95% de las mujeres fallecieron de carcinoma mamario
y de ellas 75% tenía úlceras en la mama.
Características biológicas del cáncer mamario:
el adenocarcinoma escirroso típico comienza en el cuadrante superoexterno
(45%) del seno izquierdo (60%) y se necesitan 30 duplicaciones a partir
de la etapa unicelular, por un lapso de cinco a ocho años para
que alcance un tamaño palpable (1 cm de diámetro).
La metástasis surgen cuando el tumor es de 0.5 cm de diámetro
y el pronóstico recibe la influencia adversa del número
de ganglios linfáticos axilares afectados. Con el agrandamiento
mencionado la fibrosis acorta el ligamento de Cooper y hay la característica
depresión u hoyuelo de la piel.
La diseminación sistémica es más común a
pulmones (65%), hueso (56%) e hígado (56%).
La investigación diagnóstica se debe hacer en forma ordenada.
En toda lesión sospechosa conviene realizar biopsia de aspiración
y después por extirpación parcial (incisional), en dirección
de los pliegues cutáneos (periareolar), o como un recurso cómodo
en caso de posible resección segmentaria o mastectomía
ulteriores. La clasificación por etapas puede hacerse antes del
tratamiento definitivo e incluye una radiografía de tórax
y pruebas de función hepática. No se requieren radiografías
del esqueleto ni gammagrafías óseas cuando no existen
síntomas específicos.
Exploración física:
Tumoración ó nódulo
Secreción sanguinolenta por el pezón
Depresión de la piel
Contorno asimétrico
Inversión del pezón
Ganglios linfáticos palpables en la axila o hueco supraclavicular
Datos clínicos:
Dolor de los senos
Presencia de una masa
Secreción sanguinolenta por el pezón
Depresiones de la piel
Inversión del pezón
Mamografía:
Microcalcificaciones
Masa dominante de mayor densidad
Deformación de la arquitectura del seno
Cambios mamográficos en los intervalos entre uno y otro estudios
Biopsia:
Masa palpable
Aspiración con aguja
Biopsia abierta
Resección total
Resección parcial (incisional)
Obtención de muestras con aguja tru-cut
Lesión no palpable
Localización por medio de aguja, con toma de material
Seguimiento del paciente:
Vigilancia anual
Radiografía de tórax
Pruebas de la función hepática; si hay aumento en sus
valores, ecografía o gammagrafía de hígado
Gammagrafía de huesos
Medición de receptores de estrógeno/progesterona
tratamiento definitivo: quirúrgico
Clasificación del estadio
Para la clasificación se sigue el sistema TNM
propuesto por el American Joint Committee on Cancer
Clasificación del carcinoma mamario
Estadio I Tumor menor de 2 cm, sin compromiso de ganglios
linfáticos (GL) o metástasis a distancia.
IIa Tumor menor de 5 cm, sin afección de ganglios
linfáticos (GL) ni diseminación distante. Tumor menor
de 2 cm con invasión de GL.
IIb Tumor menor de 5 cm con invasión de GL.
Tumor mayor de 5 cm sin afección de GL.
IIIa Tumor mayor de 5 cm de diámetro con afección
ganglionar o sin ella, o cualquier tumor con coalescencia de ganglios
linfáticos, sin metástasis a distancia.
IIIb Cualquier tumor con extensión directa
a la pared del tórax o a la piel o cualquier neoplasia que produzca
edema del brazo o afección de ganglios supraclaviculares.
IV Cualquier tumor con metástasis a distancia.
Características histológicas
Los carcinomas canaliculares comprenden 80% de las neoplasias malignas
del seno.
Los carcinomas no infiltrantes también se llaman carcinomas in
situ(CIS), y pueden ser ductales (CISD) o de origen lobulillar (CISL).
Estos tumores constituyen el 1% de los carcinomas, aunque se detectan
cada vez más por la mamografía de selección progresiva.
Con frecuencia, estas lesiones son multicéntericas y se acompañan
de carcinoma ductal. Casi 10 a 30% de los pacientes con CISL desarrollará
un carcinoma invasor de 15 a 20 años después. No es posible
predecir el sitio ni la histología de la recurrencia. Un 20 a
30% de enfermas con CISD también tendrá recurrencias.
Estas últimas tienden a ocurrir en el mismo cuadrante que la
lesión inicial.
El carcinoma canalicular infiltrante es la forma más común
de cáncer mamario. En forma típica la lesión es
dura escirrosa, con tentáculos infiltrantes y con consistencia
?arcillosa? en el corte transversal.
La enfermedad de Paget es la manifestación de carcinoma canalicular
que invade el pezón, con una lesión eccematoide exfoliativa.
Se advierten en el estudio histológico grande células
con citoplasma claro y por lo común conlleva un mejor pronóstico
que el carcinoma canalicular promedio. La mastectomía radical
modificada es tratamiento recomendado.
El carcinoma papilar representa un tumor más blando, con un crecimiento
mayor antes de enviar metástasis a ganglios linfáticos,
y por tal razón conlleva un mejor pronóstico.
Los carcinomas medulares son grandes lesiones blandas y voluminosas,
a menudo con zonas de necrosis central e infiltración linfoide.
Las metástasis surgen en forma tardía.
Los carcinomas coloides son lesiones blandas poco definidas en
grandes "lagos " mucinosos en el corte transversal y con un
pronóstico satisfactorio.
El carcinoma tubular es un tumor diferenciado que conlleva buen pronóstico.
El carcinoma inflamatorio suele ser el carcinoma canalicular que afecta
los linfáticos dérmicos, lo cual indica una fase avanzada
de la enfermedad cuyo cuadro clínico es el de ?piel de naranja?
(etapa IIIb). La piel está indurada y eritematosa. El pronóstico
es muy pobre, con un índice de sobrevida que normalmente es menor
de 20 por ciento.
Los carcinomas lobulillares nacen en el epitelio del conducto terminal
y se diseminan a manera de una capa invasora. A menudo son multicéntricos
en el mismo seno y en 30% de los casos las lesiones invaden ambos senos.
Entre sus características histológicas típicas
se cuenta la diseminación de las células tumorales a través
del estroma mamario.
Los sarcomas del seno son raros, pero el más común es
una variante gigante benigna del fibroadenoma, llamado cistosarcoma
phyllodes. Sólo uno de cada 10 tumores es maligno.
Aparecen en mujeres de mayor edad que tienen fibrodenoma (entre 40 a
49 años) y son más celulares. Se recomienda la mastectomía
total en las variedades benigna y maligna porque las metástasis
a ganglios axilares son raras (son más comunes a pulmones y hueso)
Tratamiento
Halsted inició en 1882 la época moderna de la cirugía
mamaria, con su primera mastectomía radical. La eliminación
del tejido mamario, ganglios axilares y ambos pectorales (mayor y menor)
definió un control local-regional fiable en el carcinoma avanzado
del seno. Sus criterios de inoperabilidad excluyeron a las pacientes
(25%) que seguramente presentarían metástasis a distancia:
fijación de ganglios auxiliares, o presencia de ganglios supraclaviculares,
y carcinoma mamario inflamatorio. Hacia el decenio de 1960, la mastectomía
radical de Halsted se convirtió en el único tratamiento
aceptable del carcinoma mamario operable.
Las modificaciones a la mastectomía radical de Halsted incluyen
las opciones operatorias siguientes: conservación del pectoral
mayor (Patey); conservación de ambos pectorales (Madden), y extensión
de la mastectomía radical (Urban extraía los ganglios
mamarios internos y la pared del tórax vecina, además
de los tejidos extirpados en la matectomía radical)
En los últimos 10 años se comprobaron ablaciones limitadas
con buenos resultados. En 1980 Veronesi indicó las mismas cifras
de supervivencia y recidiva locales en pacientes que habían tenido
tumores de 2 cm o menores con ganglios axilares palpables y a quienes
se había practicado mastectomía radical, en comparación
con cuadrantectomía, disección axilar y radioterapia de
todo el seno. En 1985 Fisher publicó los resultados del llamado
National Surgical Adjuvant Breast Project (NSABP), que comparó
los resultados de la mastectomía radical modificada con la ablación
segmentaria/disección axilar/radioterapia en mujeres con tumores
de 4 cm o menores, con ganglios axilares palpables o no palpables. Permanecieron
iguales las cifras de recidiva local y de supervivencia. En una tercera
"fase" del NSABP se hizo resección segmentaria/disección
axilar sin radioterapia y se observó un elevado índice
de recidiva (24% en mujeres sin compromiso de ganglios y 36% en aquellas
con compromiso ganglionar). Tal dato constituyó la justificación
para el tratamiento local de todo el seno (con ablación o radioterapia)
por el carácter multicéntrico del cáncer mamario
que ocasionaba recidiva local.
En el caso de cánceres en etapas I y II el tratamiento quirúrgico
aceptable es la mastectomía radical modificada o la resección
segmentaria/disección axilar/radioterapia. Se requiere disección
axilar (no la extracción de muestras) para conocer con exactitud
la etapa en que está la enfermedad y evitar la recidiva axilar
local (y también evitar la radiación de la axila con complicaciones
posibles, como la plexopatía braquial y la intensificación
del linfedema). La técnica puede modificarse con arreglo a la
preferencia de la paciente y, aun así, no altera el control local-regional.
En caso de enfermedad multicéntrica extensa, de lesiones subareolares,
lesiones grandes o en el cuadrante interno que producirían una
gran deformidad después de resección segmentaria, se recomienda
la mastectomía radical modificada y también en mujeres
cuyo estado general se deterioraría con radioterapia. El carcinoma
intracanicular extenso con invasión conllevaban tasa 10% mayor
de recidiva local cuando es tratado con ablación local y radioterapia
y por tal razón la mastectomía es preferible. La mortalidad
operatoria en una y otra modalidad terapéutica es menor de 1%.
Las complicaciones incluyen infarto, necrosis cutánea, acumulación
de suero y linfedema.
La cirugía de cáncer mamario en etapa III o IV puede estar
indicada en caso de tumores grandes o profundos para evitar la enfermedad
local incontrolable y recurrente, aunque la culminación pudiera
ser la muerte por metástasis a distancia.

Gánglios linfaticos adyacentes al área mamaria.
A Musculo pectoral Mayor
B ganglios linfaticos axilares: Nivel I
C ganglios linfaticos axilares: Nivel II
D ganglios linfaticos axilares: Nivel III
E ganglios linfaticos supraclaviculares
F ganglios linfaticos de la cadena mamaria interna
La mastectomía subcutánea no suele estar
indicada en cualquier lesión cancerosa porque la tasa de recidiva
es mayor que la proporción de tejido mamario que queda debajo
de la areola.
La mastectomía total (la extirpación del complejo areola-pezón
junto con todo el tejido mamario) puede estar indicada en caso de carcinoma
canalicular o lobulillar in situ o en mujeres con grandes factores de
riesgo de carcinoma. En este grupo de pacientes persiste la controversia
respecto a si es mejor la cirugía que la vigilancia detenida.
En promedio, 30% de las mujeres con lesiones in situ termina por presentar
carcinoma invasor, aunque no necesariamente en el mismo cuadrante (en
el caso de CIS lobulillar, hay igual probabilidad de que surja una lesión
invasora en el seno contrario y por ello es recomendable la biopsia
en dicho seno). En caso de mujeres que han tenido carcinoma mamario,
el peligro de que surja la neoplasia en el seno contrario es de 1% por
año.
Tratamiento adyuvante
El tratamiento adyuvante estándar en el postoperatorio en mujeres
con afección ganglionar, en fase premenopáusica o perimenopáusica,
comprende la administración de ciclofosfamida, metrotrexato y
5-fluorouracilo (CMF) durante seis meses. Las variaciones incluyen la
adición de vincristina y predinisona o de doxorrubicina.
Las posmenopáusicas con afección ganglionar y con negatividad
de receptores de estrógeno (ER) se benefician con la quimioterapia.
Las que tienen afección ganglionar y positividad de los receptores
pueden recibir el antiestrógeno tamoxifeno.
También pueden ser aptos para la quimioterapia adyuvante sub-grupos
de pacientes en etapa I de cualquier edad en peligro de recidiva, como
las que tienen invasión linfática, tumores de alta gradación
o las que presentan fracción en fases alta o aneuploidia del
DNA.
La radioterapia adyuvante se utiliza en el postoperatorio solamente
en personas con enorme posibilidad de recidiva local o en pacientes
sometidas a cirugía conservadora de mama.
Pronóstico
Cáncer mamario incipiente: la supervivencia quinquenal en mujeres
en etapa I es de 95% y para las de etapa II de 80%, con una recidiva
local de 6% empleando tratamiento adyuvante como está indicado.
Las personas de ”alto riesgo” tienen tumores con poca diferenciación
citológica, invasión de linfáticos y vasos, cincunscripción
insatisfactoria, un índice alto del mercado con timidina (un
mayor número de células en mitosis) y negatividad de receptores
de estrógeno (50% en promedio).
El pronóstico para la enfermedad en etapa III ha aumentado de
20 a 40% a los cinco años, con el advenimiento del tratamiento
adyuvante. Muchas de estas pacientes pueden recibir quimioterapia en
el preoperatorio. La enfermedad en etapa IV aún muestra una supervivencia
menor de 10% a los cinco años.
El carcinoma inflamatorio (IIIb), antes considerado como el más
mortal de todos los carcinomas de mama, muestra una supervivencia quinquenal
cercana a 30% por medio del tratamiento seriado de múltiples
modalidades.
Las mujeres en quienes se descubre el cáncer mamario durante
el embarazo o la lactación tienden a ser diagnosticadas en etapa
ulterior de la enfermedad, en comparación con testigos igual
edad, tal vez por la dificultad de valorar y revisar las glándulas
mamarias de mayor volumen. Deben ser tratadas según lo indique
la etapa de su trastorno.
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