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PROBLEMAS ANALES COMUNES

Proctitis
La proctitis es una inflamación del revestimiento del recto mucosa rectal).
En la proctitis ulcerativa, una forma común de proctitis, las úlceras aparecen en el revestimiento inflamado del recto. Este trastorno puede afectar de 2,5 a 10 centímetros de la porción baja del recto.

Algunos casos responden rápidamente al tratamiento; otros persisten o recurren y requieren un tratamiento prolongado. Algunos derivan finalmente hacia una colitis ulcerosa. La proctitis, una afección cada vez más frecuente, tiene varias causas. Puede ser consecuencia de la enfermedad de Crohn o de una colitis ulcerosa.

También puede ser debida a una enfermedad de transmisión sexual (como la gonorrea, la sífilis, la infección por Clamydia trachomatis, el herpes simple o la infección por citomegalovirus), especialmente en varones homosexuales. Cualquier persona con un sistema inmunitario debilitado tiene mayores riesgos de desarrollar proctitis, particularmente de causa infecciosa, como la originada por el virus del herpes simple o por el citomegalovirus.

La proctitis también puede ser causada por una bacteria específica, como la Salmonella, o por el uso de un antibiótico que destruya la flora intestinal bacteriana normal permitiendo que otras bacterias crezcan en su lugar.

Otra causa de proctitis es la radioterapia sobre el recto o sus alrededores. Síntomas y diagnóstico Es típico de la proctitis causar hemorragias indoloras o la eliminación de moco por el recto. Cuando la causa es la gonorrea, el herpes simple o el citomegalovirus, el ano y el recto pueden ser intensamente dolorosos.

Para establecer el diagnóstico, se observa el interior establecer del recto con un proctoscopio o un sigmoidoscopio y se toma una muestra de tejido del revestimiento rectal para su examen. El laboratorio puede entonces identificar las bacterias, los hongos o los virus responsables de la proctitis.

El médico puede también examinar otras áreas del intestino mediante un colonoscopio o radiografías con papilla de bario.

Tratamiento
Los antibióticos son el mejor tratamiento para la proctitis causada por una infección bacteriana específica.

Cuando la proctitis se origina por el uso de algún antibiótico que altera la flora intestinal, el metronidazol o la vancomicina son útiles para destruir las bacterias dañinas que han sustituido a las habituales.

Cuando la causa de la proctitis se debe a la radioterapia o bien se esconoce lo que la promueve; el paciente puede mejorar con corticosteroides, como la hidrocortisona y la mesalamina, otro fármaco antiinflamatorio. Ambos pueden administrarse en forma de enema o supositorio. La cortisona, una variedad de corticosteroides, está disponible en forma de espuma que puede ser introducida en el recto mediante un cartucho y un émbolo. Al mismo tiempo se puede ingerir sulfasalacina u otro fármaco similar.

Si estos métodos de tratamiento no alivian la inflamación, pueden ser útiles los corticosteroides orales.

Prolapso rectal
El prolapso rectal es la protrusión del recto a través del ano. El prolapso rectal hace que el recto se invierta, de tal forma que desde el ano se ve el revestimiento mucoso como una prolongación de tejido de color rojo oscuro, húmedo y con forma de dedo.

En los adultos, el prolapso del revestimiento del recto tiende a hacerse persistente y puede empeorar, de tal modo que cada vez protruye una mayor parte del mismo. La procidencia es un prolapso completo del recto. Habitualmente, ocurre más en las mujeres mayores de 60 años. Para determinar la extensión de un prolapso, el médico examina el área mientras la persona permanece de pie o en cuclillas y hace fuerza como para evacuar. Mediante la palpación del esfínter anal con el dedo, el médico a menudo detecta un tono muscular disminuido. Una igmoidoscopia y una exploración radiológica del intestino grueso con enema de bario pueden poner de manifiesto una enfermedad subyacente, como una enfermedad de los nervios del esfínter.

Tratamiento
En los adultos es necesario el tratamiento quirúrgico para solucionar el problema. A menudo la cirugía cura el prolapso completo (procidencia). Una de las variantes de operación abdominal consiste en levantar el recto, tirarlo hacia atrás y unirlo al hueso sacro. Otra técnica consiste en extirpar una porción del recto. Si la cirugía no está indicada por razones de edad o de mala salud, se puede colocar un anillo de alambre o de plástico
alrededor del esfínter; este procedimiento se denomina técnica de Thiersch.

Prurito anal
El prurito anal (el picor de la piel alrededor del ano) puede deberse a varias causas:

  • trastornos de la piel como la psoriasis y la dermatitis atópica.
  • Reacciones alérgicas como la dermatitis de contacto causada por soluciones anestésicas aplicadas a la piel, por varios tipos de ungüentos o por productos químicos utilizados en la fabricación del jabón.
  • Ciertos productos alimenticos como las especias, los cítricos, la cerveza y la cola, así como los comprimidos de vitamina C.
  • Microorganismos como hongos y bacterias.
  • Parásitos como los oxiuros y, con menor frecuencia, la infestación por sarna o piojos (pediculosis).
  • Antibióticos, especialmente las tetraciclinas.
  • Enfermedades como la diabetes, las afecciones hepáticas, los trastornos del ano (por ejemplo, apéndices cutáneos, criptitis, fístulas que supuran) y los tumores cancerosos (por ejemplo, la enfermedad de Bowen).
  • Higiene deficiente, lo que permite que las heces irriten la piel, o el abuso del jabón y el exceso de frotamiento.
  • Calor y sudación excesivos debido al uso de medias, ropa interior apretada (especialmente sí no es de algodón), obesidad o clima caluroso.
  • El ciclo de ansiedad-picor-ansiedad.

Las personas con hemorroides externas voluminosas pueden sufrir picor porque les resulta difícil mantener el área limpia. tratamiento tras la deposición, se debe limpiar el área anal con algodón absorbente, que puede ser humedecido con agua templada. La humedad se puede combatir con el uso
frecuente de polvos de talco o de almidón de maíz. Se pueden aplicar cremas con corticosteroides, cremas antimicóticas, como el miconazol, o supositorios calmantes. Los alimentos que pueden causar prurito anal se eliminan de la dieta, observando si se presenta alguna mejoría. Deben usarse vestidos flojos y ropa de cama ligera. Si la situación no mejora y el médico sospecha un cáncer, se puede obtener una muestra de piel para su examen.

Cuerpos extraños
En la unión entre el ano y el recto pueden quedar atrapados objetos deglutidos, como mondadientes, huesos de pollo o espinas de pescado, cálculos biliares o una masa de heces duras. También se pueden insertar cuerpos extraños de modo intencionado. En el recto pueden quedar alojados cánulas de enemas, termómetros y objetos colocados intencionadamente para estimulación sexual. Estos objetos voluminosos suelen quedarse en la porción media del recto. Si durante una evacuación aparece un dolor repentino y muy intenso, ello sugiere que un objeto extraño, generalmente a nivel de la unión del ano y del recto, está penetrando en el revestimiento mucoso del recto o del ano.

Otros síntomas dependen del tamaño y de la forma del cuerpo extraño, el tiempo que ha permanecido allí y si ha causado una infección o una perforación. El médico puede palpar el objeto haciendo un tacto rectal (palpación interna del recto con el dedo) durante una exploración física.
Puede requerirse una exploración abdominal, una sigmoidoscopia y radiografías para asegurarse de que no se ha perforado la pared del intestino grueso.

Tratamiento
Si el médico puede tocar el objeto, generalmente se inyecta un anestésico local debajo de la piel y del revestimiento del ano para anestesiar el área. Entonces puede lograrse una mayor abertura anal utilizando un instrumento para tal fin y así asir el objeto y retirarlo. Los movimientos naturales de la pared del intestino
grueso (peristaltismo) generalmente hacen descender el objeto, permitiendo retirarlo. Si no se puede llegar a tocar el objeto o si éste no puede ser retirado a través del recto, a veces se requiere una intervención quirúrgica con fines exploratorios. Para ello se administra anestesia local o general, de tal modo que el objeto pueda ser empujado suavemente hacia el ano y se corta el intestino grueso para retirarlo. Después de haber retirado el cuerpo extraño, el médico realiza una sigmoidoscopia para determinar si el recto se ha perforado o resenta cualquier otro tipo de lesión

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