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QUISTES
Introducción
Quistes Cervicofaciales
Tumores de Partes Blandas
de Cabeza y Cuello
INTRODUCCIÓN
Las masas cervicofaciales constituyen un conjunto
de lesiones diversas en cuanto a su origen, evolución y tratamiento
especifico. Podemos catalogarlas en cuatro categorías: masas
inflamatorias ganglionares, adenopatias metastásicas, malformaciones
congénitas cervicofaciales, y tumores de partes blandas de cabeza
y cuello.
QUISTES
CERVICOFACIALES
En este grupo encontramos lesiones quísticas
de reconocido origen congénito, como son los quistes branquiales,
así como quistes asociados a glándulas endocrinas y salivares
quistes tiroideos, paratiroideos y Tumores Mixtos salivares que sin
ser congénitos, representan una patología frecuente que
nos encontraremos en cabeza y cuello. También incluimos aquellos
quistes asociados a estructuras cutáneas, de etiología
incierta, entre se encuentra el quiste dermoide de origen congénito
que viene a representar en el ámbito facial, lo que a nivel cervical
son los quistes branquiales.
Quistes y Fístulas Congénitas
Cervicofaciales
- Embriología:
El desarrollo de la faringe en el embrión,
determina la aparición de las principales glándulas
endocrinas de cabeza y del cuello, surgiendo de unas evaginaciones
que denominamos bolsas. Estas coinciden en el exterior con el sistema
de arcos faríngeos, cuyos derivados esqueléticos,, nerviosos
y arteriales se expone en la tabla 2. Estos arcos separados por surcos
confieren al embrión el aspecto de las agallas de los peces,
pero en ningún momento llegan a coincidir exterior con el interior
como sucede en los mismos.
Las bolsas faríngeas 1ª y 2ª darán
origen al receso tubo timpánico, a partir del que se formaran
el oído medio y la trompa de eustaquio, el componente ventral
de la 2ª dará origen a la fosa intramigdalina. El ala
dorsal de la 3ª bolsa dará origen a la paratiroides inferior,
el ala ventral de la 3 ª bolsa al timo. La 4ª bolsa originara,
su componente dorsal formara la paratiroides superior, su ala ventral
es en realidad la 6ª bolsa o cuerpo ultimo branquial que supone
constituye las células interfoliculares del tiroides. Este
sistema bilateral, deja en su zona media el tubérculo impar
y la eminencia hipobranquial, que originan la lengua y el tiroides.
Una vez esbozadas estas estructuras, para comprender la formación
de los quistes branquiales, necesitamos conocer una estructura denominada
seno cervical.
Fig. 1. Diagrama que muestra
la formación del seno cervical en el periodo embrionario y
su posición en el adulto a) seno cervical b) seno cervical
en el adulto c) Cresta Epipericárdica.
El crecimiento de los arcos es diferente, de manera
que el 1º y el 2º se desarrollan mucho, quedando los 3º
y 4º arcos sumergidos en una fosa ectodérmica poco profunda
que denominamos seno cervical. Así mismo la cresta epipericárdica
se levanta encerrando mas profundamente al seno cervical, de esta
cresta se formaran el músculo esternocleido mastoideo, el trapecio
y los músculos infrahoideos y del piso de la boca, así
mismo los nervios espinal y el hipogloso, es decir estas estructuras
no son craneales, sino que quedaron incorporados dentro del cráneo
en la evolución de los mamíferos.
El área aproximada del seno cervical con forma triangular,
es determinada por derivados de la cresta epipericárdica, el
esternocleidomastoideo, el trapecio, la musculatura infrahoidea y
el piso de la boca, los elementos derivados de los arcos cartílagos
hiodes, tiroides y cricoides quedan dentro del seno cervical, los
nervios hipogloso y su asa descendente son posteriores siempre al
seno cervical.
De hecho el crecimiento del 2º arco es tan
importante que sobresale cubriendo las hendiduras branquiales como
sucede en los peces osificados, así mismo determina que en
derivado muscular de este arco, el platisma cubre estas estructuras,
con el tiempo el seno cervical se desprende de la superficie por cierre
del orificio externo, el seno se oblitera y normalmente no deja restos.
- Fístulas, senos
y quistes branquiales:
Son lesiones congénitas debidas a la
persistencia del seno cervical, siendo formadas por tejido epitelial
ectodérmico, si se mantienen conexiones con la superficie nos
encontraremos con una fístula que drena intermitentemente al
exterior en algún punto de la superficie anterior del esternocleido
mastoideo. Si la conexión es con el interior, con el sistema
de bolsas nos permite clasificarlos en conexiones con la segunda,
tercera, cuarta o sexta.
La conexión con la 2 ª bolsa determina
que desde el quiste asciende la fístula siguiendo la vaina
carótida, delante de la carótida interna y sobre la
bifurcación( 3 arco) hasta que llega al nervio hipogloso vira
sobre él pues es un derivado de la cresta epipericárdica
y horada la pared faríngea desembocando en la fosa a intraamigdalina
(2º arco).
La conexión con la 3 ª bolsa pasa detrás
de la carótida interna vira sobre el hipogloso y desciende
hacia la faringe entrando el ella en la región del seno piriforme
a nivel de la membrana tirohoidea más craneal que la rama laríngea
superior (4º arco). Las conexiones con la bolsa 4 y 6 son teóricamente
posibles pero implicarían que tras virar sobre el hipogloso
descendieran hasta la raíz del cuelo o al mediastino anterior.
Fig. 2. Relaciones de los quiste
de 2º (A) y 3º (B) arco con las estructuras vasculares,
nerviosas y faríngeas. CP Carótida Común, CI
Carótida Interna, CE Carótida Externa, LS Nervio Laríngeo
Superior,12 Nervio Hipogloso,9 Nervio Glosofaríngeo.
Las fístulas branquiales están siempre
presentes al nacimiento. Pueden ser unilaterales o bilaterales. El
orificio externo asienta en el tercio medio o inferior del músculo
esternocleido mastoideo. Los quistes branquiales se manifiestan por
lo general en el adulto, en muy pocos casos en niños. Suelen
ser 4 - 5 veces mas frecuentes que las fístulas branquiales.
Se encuentran ubicados en la cara superficial de la vaina carótida,
profundos con respecto al borde anterior del esternocleidomastoideo,
a la altura de su tercio medio. Se presentan como masas lisas mas
o menos redondeadas, fluctuantes, blandas e indoloras y con cierta
movilidad lateral. Hay que establecer el diagnostico diferencial con
adenopatías, higroma, lipomas y hemamgiomas.
Tanto las fístulas como los quistes branquiales
pueden infectarse. Cuando ocurra esto debe tratarse con antibióticos
antes de realizar su tratamiento definitivo, siendo necesario en algunos
casos proceder a su evacuación.
Debemos completar la exploración con una
punción aspiración con aguja fina, que nos informara
de células epiteliales cuboideas características de
la pared del quiste, y la tomografía axial computerizada que
nos definirá sus relaciones y la presencia de adenopatías
acompañantes.
Fig. 3. Quiste branquial de
2º arco, cubierto por el músculo platisma, en lateral
el ECM y en profundidad la yugular interna y la carótida.
El tratamiento es siempre quirúrgico, para
los quistes branquiales, se practica una incisión transversal
siguiendo un pliegue de la piel del cuello. Esta exéresis no
suele ser fácil; por el contrario requiere todos los cuidados
que requiere la cirugía del cuello en la encrucijada carotídea.
Para la extirpación de fístulas,
se emplea el método de incisiones escalonadas de Sistrunk.
Se trazan dos incisiones en huso alrededor del orificio fistuloso
externo y se diseca la fístula lo mas alto que se pueda. Se
traza otra incisión mas arriba para completar su despegamiento
y exéresis completa. A veces son necesarias 3- 4 incisiones
escalonadas.
Fig. 4. Diferentes incisiones
en Cirugía Cervicofacial a) Central Superior, acceso al Quiste
Tirogloso a`) Si al Quiste Tirogloso se le añade Fístula,
precisa incisiones escalonadas b)Central Inferior en Corbata, incisión
para acceder al Tiroides y Paratiroides c) Incisión de parotidectomía,
adecuada para quiste de 1º arco c`) Si se añade Fístula
del primer arco d) Lateral alta optima para acceder a triangulo carotídeo,
Quiste braquial e) Esta prolongación permite adecuado control
para lesiones laterocervicales de mayor tamaño d´) Fístula
2º arco incisión escalonada
- Fístulas auriculares
congénitas:
Las anomalías de la primera hendidura,
también llamada fístulas auriculares congénitas
constituyen al menos el 10% del total. La edad media de presentación
es alrededor de los 3 años. La malformación se localiza
en un área que comprende el conducto auditivo externo, parótida,
ángulo de la mandíbula, región retroauricular,
región submaxilar y cervical alta, se deben a la persistencia
o falta de obliteración del primer arco branquial o una fusión
incompleta de los distintos tubérculos auriculares. No se cree
que estas anomalías tiene relación con los quistes pretragales
mucho mas frecuentes, que pueden alcanzar el periostio del hueso temporal,
sin ninguna conexión con el conducto auditivo externo. El lugar
donde se manifiestan mas frecuentemente es la región laterocervical
alta, seguida de la parótida y auricular.
Según su localizacion y procedencia embriológica
se clasifican en tres grupos:
- Fístulas preauriculares entre la comisura
bucal y el trago.
- Fístulas preauriculares localizadas delante
de la raíz ascendente del hellix y que se dirigen al conducto
auditivo externo.
- Depresiones sacciformes o pequeñas
fístulas ciegas que pueden localizarse en cualquier parte
del pabellón auricular.
Otra clasificación es la de Work, que nos
las relaciona con el conducto auditivo externo y el nervio facial.
Seria el tipo I( Horizontal) de alteración es el mas sencillo
y consiste en duplicidad del conducto, apareciendo como fístula
o quiste ectodérmico preauricular generalmente están
sobre el nervio facial. El tipo II (Vertical) se presenta en forma
de masa irregular de unos 2-3 cm, con fluctuaciones de tamaño,
drenaje mucoso frecuente e infección ocasional, que se extiende
desde el ángulo de la mandíbula, región sub o
retroauricular hasta el conducto auditivo interno a través
de la parótida, ya sea medial o lateral al nervio facial. Su
tratamiento requeriría incisión tipo parotidectomia
para identificar el nervio facial y evitar su lesión.
( Dibujo 3).
- Quiste del conducto
tireogloso:
Es una malformación frecuente y constituye
el 40% de las anomalías congénitas cervicales Son debidas
a la persistencia del conducto tireogloso, que comunica la bolsa faríngea
por encima del foramen caecum de la lengua con el istmo tiroideo.
Fig. 5. trayecto del Conducto
Tireogloso : CT Conducto Tireogloso se inicia en FC Foramen Cecum,
sigue por la L Lengua, vira sobre el H Hioides y termina en T Tiroides
El descenso de la glándula tiroides hasta
la traquea alarga el conducto tireogloso, que acaba obliterándose,
el fallo de este proceso se manifiesta por la formación de
quistes con o sin fístula externa. Clínicamente son
una tumoración quística, en línea media del cuello
a nivel de la menbrana tirohoidea de pequeño tamaño
que oscila desde el de una nuez al del huevo de una paloma, de superficie
lisa, de consistencia blanda, no adherida a la piel, pero si al hueso
hioides, indolora a la palpación y que se desplaza con los
movimientos deglutorios y al sacar la lengua. Son asintomáticos,
excepto cuando se infectan, eventualidad que suele ocurrir en mas
del 50% de casos. La infección se produce normalmente a partir
de la cavidad bucofaríngea, que se manifiesta a nivel del quiste
por aumento rápido de tamaño, dolorimiento, imprecisa
delimitación a la palpación y alteración de las
características normales de la piel que lo cubre. El único
síntoma subjetivo suele ser el dolor a la deglución,
pero, si es intralingual puede producir disartria y disfagia. Mediante
tratamiento medico conservador, la situación se vuelve a la
normalidad, aunque lo mas frecuente es que fistulice. El orificio
externo dela fístula puede estar localizado a lo largo de toda
la línea media anterior, es decir desde el hueso hiodes al
hueco supraesternal. Hay que establecer el diagnostico diferencial
con el quiste dermoide de línea media, lipomas y tiroides ectópico.
Debemos completar la exploración con una
punción aspiración con aguja fina, que nos informara
de células epiteliales cuboideas características de
la pared del quiste, y la tomografía axial computerizada que
nos definirá sus relaciones con el hiodes.
Fig. 6. Imagen TAC cervical,
Quiste tirogloso, se aprecia su disposición central y sus relaciones
con el hueso hioides
El tratamiento siempre es quirúrgico Mediante
una incisión transversal y si se trata de una fístula
dos incisiones en huso que abarquen el orificio fistuloso, se despega
el quiste o la fístula hasta el hueso hiodes y como la porción
central del hueso esta siempre involucrada en dicho proceso se reseca
su porción media y se libera el resto de la fístula
hasta la base d ella lengua. Para facilitar esta ultima maniobra,
el anestesista introduce su dedo en la faringe y abomba su pared hacia
fuera. Cuando la fístula esta situada distalmente se sigue
el procedimiento de incisiones escalonadas de Sistrunk.
Quistes asociados a estructuras glandulares
Estos quistes, en ocasiones adquiridos y en otras
de origen congénito, son lesiones con características
propias, asociadas a glándulas endocrinológicas como
son el tiroides, paratiroides y timo, y las asociadas a glándulas
salivares. Su correcto diagnóstico, permitirá su adecuado
tratamiento quirúrgico.
- Quistes Tiroideos:
En la parte inferior del cuello podremos encontrarnos
formaciones nodulares con características especiales, como
son los quistes tiroides, nuestro objetivo serán por una parte
reconocer su relación con esta glándula endocrina y
por otra el conseguir un diagnostico diferencial con las neoplasias
tiroideas. Contamos con una serie de exploraciones precisas para llegar
a un correcto diagnostico: la Ecografía asociada a la punción
con aguja fina, la tomografía axial computerizada ( TAC), la
Gammagrafía tiroidea y las pruebas analíticas hormonales.
Fig. 7. TAC cervical, Quiste
tiroideo de gran tamaño, que ocupa todo el lóbulo tiroideo
izquierdo, comprime la traquea y el esófago ( que introduce
en la pared posterior de la traquea ), su prolongación inferior
se introducía en mediastino, preciso hemitiroidectomia izquierda.
Cualquier aumento palpable de tamaño de
la glándula tiroides nos hace plantearnos las siguientes situaciones,
un aumento acusado y homogéneo con o sin captación en
la ganmagrafía es habitual en mujeres jóvenes y no es
considerado patológico. Sin embargo una captación ganmagráfica
acusada y difusa en una glándula no quistita. Debemos completar
la exploración con una punción aspiración con
aguja fina, que nos informara de células epiteliales cuboideas
características de la pared del quiste, y la tomografía
axial computerizada que nos definirá sus relaciones y la presencia
de adenopatías acompañantes nos orienta hacia un hipertiroidismo
tipo Graves. Si nos encontramos un nódulo fijo duro e hipocaptante
pensaremos en neoplasia tiroidea, si este nódulo es hipercaptante,
y con características místicas en la ecografía,
las posibilidades de lesión maligna son mas bajas apuntando
a un adenoma toxico, y por ultimo la presencia de múltiples
lesiones hipercaptantes o zonas captantes y zonas frías ( antiguas
hemorragias intraquísticas) traduce la presencia de un tiroides
multiquístico, en estos casos la frecuencia de malignidad es
menor, y la indicación quirúrgica surgen por motivos
compresivos o estéticos. La cirugía tiroidea dependerá
del quiste pudiendo realizarse desde una enucleación ( raro
), una hemitiroidectomía, una tiroidectomía subtotal
o total.
- Quistes Paratiroideos:
Constituyen una rareza, y se caracterizan por
ser clínicamente como los nódulos tiroideos, sin embargo
al realizar una punción aspiración, es frecuente obtener
en el liquido del quiste niveles elevados de hormona paratiroidea,
esto añadido a que al realizar una TAC se aprecia su independencia
de la glándula tiroides, en algunos casos presenta hiperparatiroidismo,
pero este cuadro es mas frecuente en los adenomas y cistadenomas.
El tratamiento es quirúrgico y rigen las mismas consideraciones
que en la cirugía tiroidea.
Fig. 8. Imagen TAC, caso inusual,
quiste paratiroideo, se trataba de una paciente adolescente con una
lesión quística supraesternal inferior con relación
al lóbulo tiroideo, sobre la carótida primitiva y que
se continuaba hacia el mediastino superior.
Quistes broncogénicos
cutáneos: Los quistes broncogenicos cutáneos
son muy raros. se desarrollan a partir de células ectópicas
del tracto respiratorio, y se localizan a nivel de la fosa supraesternal.
Son de crecimiento lento y asintomático. Histológicamente
están constituidos por una cápsula cubierta de epitelio
ciliar columelar seudoestratificado con contiene células mucosas.
Quistes tímicos:
Son formaciones quísticas uniloculares o multiloculares cubiertas
de epitelio escamoso o cuboideo, con contenido liquido claro o turbio
y generalmente unilaterales. Se proceden de la implantación
ectópica de las células tímicas aberrantes. Se
localizan a lo largo de una línea imaginaria que uniese el
ángulo de la mandíbula con la porción central
del cuello. Suelen ser asintomáticos, excepto cuando se infectan
o crecen rápidamente.
El tumor mixto o adenoma pleomorfo se aplica a
todos los tumores de las glándulas salivales y cutáneas
que contienen elementos epiteliales mesenquimatosos. El 90% de los
casos se localizan principalmente en la parótida; el 7%, en
la glándula submaxilar y la bóveda palatina ; el 1%
en la glándulas sublinguales y el 2-3% restante en las glándulas
accesorias, sudoríparas y lagrimales, habiéndose descrito
en orden de frecuencia en mucosa yugal, cuello, labios, mejillas,
parpados, etc.
La localización cutánea adopta forma
de nódulos subcutáneos o inrtacutáneos de consistencia
firme, bien delimitados, de superficie lisa o loblada, no adheridos
a los planos superficiales ni profundos y móviles y aunque
pueden asentar en cualquier parte del cuerpo, lo hacen sobre todo
en la cara, cabeza y cuello. Subjetivamente son asintomáticos
y las molestias que ocasionan se deben a su tamaño.
Estos tumores tienen su origen en las glándulas
sudoríparas y derivan de las células epiteliales y mioepiteliales
de dichos órganos y por su aspecto histopatológico se
parecen a las glándulas salivales.
El tumor mixto de parótida es una lesión
relativamente frecuente, de consistencia sólida o gomosa que
se sitúa preauricular o subauricular, es de crecimiento lento,
no dolorosa, y no produce paresia facial. La lesión puede formarse
en cualquier parte de la parótida, generalmente en el lóbulo
superficial, en ocasiones afecta a la porción mas profunda
de la glándula y el tumor puede entrar por el túnel
estilomaxilar y entrar en el espacio parafaríngeo. En la glándula
submaxilar el tumor mixto, se presente como una tumefacción
indolora y la palpación de un bulto firme., es mas frecuente
en la porción externa de la glándula. Los tumores mixtos
son benignos si bien existen dos variantes malignas, el carcinoma
ex adenoma pleomorfo ( donde el componente epitelial suele originar
un carcinoma indiferenciado ) y el tumor mixto maligni verdadero.
La cápsula de los tumores benignos mixtos
varían mucho en cuanto a espesor y continuidad. Puede haber
células tumorales en la superficie o disponerse como excrecencias
fuera de la cápsula. Esta proliferación multicéntrica
impone una escisión quirúrgica amplia que incluya la
glándula normal.
El diagnostico clínico se completa con la
punción aspiración que nos da el diagnostico y la tomografía
axial computerizada que nos define su extensión y relaciones
de vecindad. El tratamiento es quirúrgico y siempre precisa
un abordaje tipo paratiroidectomía, identificando el nervio
facial a su salida del agujero estilomastoideo, siguiéndolo
hasta sus ramas terminales, si la lesión se limita al lóbulo
superficial, se practica una parotidectomía suprafacial o de
lóbulo superficial, pero si el tumor afecta al lóbulo
profundo, precisaremos parotidectomía total, debiendo siempre
respetar el nervio facial. La lesión que afecta a la glándula
submaxilar se le debe escindir en su totalidad incluyendo el tumor
preservando la rama mandibular del facial. La recidiva de estas lesiones
suele ser debida a resección insuficiente, debiendo incluir
en la segunda amplios márgenes de tejido, para prevenir recidivas
adicionales, en estos pacientes puede ser inevitable sacrificar ramas
del nervio facial, en determinados casos está indicada la sutura
o el injerto nervioso.
Fig. 9. Adenoma Pleomorfo de
Parótida, observamos claramente el parénquima parotídeo
normal y el tumor mixto ( blanco) que abulta en el subcutáneo
- Quiste congénito de parótida:
Los quistes congénitos de parótida
pueden aparecer en la lactancia o a edades mayores. Se caracterizan
por dilatación del sistema canalicular principal y formación
de áreas quísticas multiloculares. Su extensión
puede reconocerse a grandes rasgos a la inspección y a la palpación,
podemos indicar la sialografía, si los conductos están
permeables y se comunican con los quistes, el medio de contraste delinea
los espacios quísticos, si bien la tomografía axial
computerizada nos revelara el carácter quístico de la
lesión. Al principio hay saliva clara atrapada si no existe
infección. Con el tiempo existe el riesgo de infección
crónica siendo el tratamiento adecuado la escisión quirúrgica
con preservación del facial.
Quistes asociados a estructuras cutáneas
Estos quistes altamente frecuentes son el epidérmico,
el sebáceo y el dermiode.
- Quiste Epidérmico:
El quiste epidérmico es una tumoración
benigna de la piel, de origen ectodérmico, que se localiza
en posición intracutánea o subcutánea; Estos
quistes pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo pero predominan
en cabeza y cuello.
Pueden ser únicos o múltiples,
de origen familiar, con transmisión dominante y de tamaño
variable, encapsulados de consistencia elástica o blanda en
relación con la piel suprayacente, de aspecto normal o con
alguna telangiectasia.
El quiste epidérmico anatomopatológicamente
esta formado por una cápsula fibrosa, revestida de epitelio
pavimentoso estratificado con contenido pastoso o liquido formado
por queratina. Se desconoce su etiología, y tiende a afirmarse
que se producen por metaplasia queratinizante del conducto excretor
de las glándulas sudoríparas o folículos pilosos
o bien por inclusión traumática de células de
Malpighio en la dermis.
El tratamiento es siempre quirúrgico, y
debe incluir la cápsula del quiste y su contenido.
- Quiste Sebáceo:
Es una formación quística similar
a la anterior, pero comunica con el exterior por medio de una depresión
central. Anatomopatológicamente su pared interna esta revestida
de un epitelio pavimentoso y su contenido es graso, conteniendo una
sustancia pastosa de olor rancio desagradable. Se localiza en zonas
seborreicas y tiende a infectarse. El tratamiento es quirúrgico
debiendo incluir en la resección un huso de piel que contiene
la comunicación con el exterior.
Quiste Dermoide
Es una formación quística subcutánea
cubierta de piel normal, adherida a planos profundos, a veces al hueso,
donde forma una excavación con disminución de su grosor
; su consistencia es dura o renitente. Los quistes localizados en
la cara y el cuello son relativamente frecuentes ; representan el
10 % del total de los quistes dermoides del organismo. Asientas principalmente
en las hendiduras y suturas embrionarias, predominando las localizaciones
en las regiones periorbitarias, línea frontal media, cola de
la ceja, nariz y línea media cervical.
Anatomopatológicamente, su pared interna
esta cubierta de epidermis con anexos rudimentarios o totalmente desarrollados.
Su contenido es mucoide y a veces alberga pelos y, mas raramente,
otros tejidos. Se desarrollan a partir de restos embrionarios, siendo
su tratamiento invariablemente quirúrgico.
Los quistes localizados en la cola de la ceja son
muy frecuentes en los niños, siempre están presentes
al nacimiento y crecen lentamente. No están adheridos a la
piel, pero si a los tejidos profundos y a veces al periostio, alojándose
dentro de una pequeña cavidad en el hueso frontal por encima
del reborde orbitario. Hay que establecer el diagnostico diferencial
con los lipomas y angiomas de esta región. Su extirpación
se realiza por incisiones sobre la ceja.
Los quistes de la nariz están situados casi
exclusivamente en su línea media, extendiéndose en profundidad
hacia los huesos propios, lámina cribosa y encéfalo,
hacia arriba al hueso frontal y hacia abajo hasta el paladar óseo
; por esta razón, el estudio radiográfico es esencial
para determinar la distorsión ósea ocasionada por el
quiste, así como para el establecer el diagnostico diferencial
con el encefalocele. Clínicamente se manifiestan en la parte
media o distal del dorso de la nariz por un pequeño orificio
puntiforme por donde asoman pelos y periódicamente un exudado
purulento. Otras veces, las menos, atraviesan las caras laterales
de los huesos propios o la línea de sutura donde se unen estos
huesos. Para su exéresis se realiza, se realiza una incisión
longitudinal en el dorso de la nariz, de manera que abarque el orificio
y el trayecto fistuloso, y la osteotomía central a través
de la sutura de los huesos propios para separarlo y tener vía
de acceso al quiste. Cuando el quiste no puede ser extraído
en su totalidad, se marsupializa a la fosa nasal.
Los quistes dermoides de la línea media
cervical se localizan preferentemente en la región submentoniana,
haciendo prominencia hacia la piel o hacia la región sublingual.
Son tumoraciones redondeadas, indoloras, asintomáticas por
su lento crecimiento, no adheridas a la piel, pero a veces lo están
a la apófisis geniana de la mandíbula. Hay que establecer
el diagnostico diferencial con el quiste tireogloso, con las ranulas
y el quiste de origen dentario. Los quistes dermoides suelen ser mas
superficiales, de localización central mas alta que los del
conducto tireogloso y no están adheridos al hueso hioides,
y un gran numero de ellos hace prominencia en el suelo de la boca.
Con la ranula, cuya pared es mas fina, casi transparente, con un contenido
azulado y su situación es justamente en la línea media.
Con respecto a las fístulas de origen dentario, no suelen ser
centrales y están relacionadas con un foco infeccioso dentario.
Su extirpación se realiza por incisión en la región
submentoniana.
TUMORES DE PARTES BLANDAS DE
CABEZA Y CUELLO
Los tumores de partes blandas del cabeza y cuello
son neoplasias que surgen de los tejidos de la región facial
y cervical y que no se originan en el esqueleto osteocartilaginoso,
ni en la traquea el esófago, la laringe el tiroides las paratiroides
y las glándulas salivares. Representan un 10% del total de tumores
de partes blandas. Otras exclusiones son los tumores cutáneos,
los del sistema nervioso central, las metástasis ganglionares.
Incluyéndose los derivados del endotelio vascular y excluyéndose
los procesos congénitos como son el linfangioma y el teratoma.
Se han descrito 100 entidades benignas y 50 malignas,
con comportamientos muy diferentes.
Su frecuencia se estima en 2/100 000 Habitantes/año, son mas
frecuentes en niños
( 6,5% en niños y 1% en adultos. La relación benigno/maligno
varia según las series desde 2/1 hasta 100/1.La forma más
usual de presentación es la de una masa que produce síntomas
compresivos en estructuras neurovasculares contiguas. En ocasiones,
las lesiones pueden localizarse en la piel, como los angiosarcomas y
el dermatofibrosarcoma protuberans. Las lesiones benignas tienen un
crecimiento lento y paulatino, aunque en otras lesiones benignas como
la fascitis nodular este es rápido e infiltrativo. A pesar de
esta excepción, una masa superficial bien delimitada, menor de
5 cm., de crecimiento lento presenta alta posibilidad de ser benigna;
mientras que si es profunda, crece rápidamente, tiene aspecto
infiltrativo peritumoral y un tamaño mayor de 5 cm. es más
probable que sea maligna.
En los tumores benignos de partes blandas del cuello
de gran tamaño pueden darse síntomas compresivos que dependen
de la localización del tumor y de las estructuras contiguas.
En general los mas llamativos son los síntomas neurológicos
(parestesias, parálisis, neuralgias), que pueden coincidir con
un tumor originario del nervio periférico. En este caso no es
posible desplazar la masa en el sentido del eje del nervio, aunque si
en su eje perpendicular. En raras ocasiones, la parálisis se
produce por compresión fuera de la región cervical, como
se ha descrito en la lipomatosis cervical, que infiltra mediastino y
produce una parálisis bilateral del recurrente, Otras veces el
predominio de los síntomas es vascular ( masa que larte, crisis
hipertensivas, diatesis hemorrágica ) parece indicar un tumor
vascular. En el caso de asentar en el eje carotídeo sólo
es posible desplazarlo en sentido lateral.
La misma sintomatología neurovascular puede
observarse en los tumores malignos, aunque por mecanismo infiltativo.
En lesiones avanzadas o de alto grado de malignidad se producen además
reacciones inflamatorias, hemorragias, necrosis y ulceraciones que hacen
presumir su carácter.
Ante la sospecha se precisa una PAAF, que puede orientar
pero no siempre es el diagnostico definitivo. Tiene la ventaja de evitar
la diseminación que ocasionaría la biopsia incisional,
que solo debe contemplarse en caso de inoperabilidad del tumor o en
el mismo acto quirúrgico, procediéndose después
a su extirpación completa.
La biopsia excisional es la recomendada en lesiones
benignas, bien encapsuladas, siempre que su tamaño lo permita.
No se trata del procedimiento adecuado para los sarcomas, sobre todo
si son mayores de 3 cm., aunque tengan buen plano de despegamiento.
Una vez establecido el diagnostico tisular debe conocerse
la extensión del tumor, así como la afectación
secundaria de los grandes vasos y del tracto respiratorio y digestivo
superiores, utilizando para ello las técnicas de imagen como
la TAC y la RNM ; asi como investigas la posibilidad de que halla metástasis
en otros órganos (pulmones, hígado y huesos).
Tipo y frecuencia aproximada de tumores
de partes blandas cervicofaciales
| Tejido |
Tumor Benigno |
Tumor maligno |
| Adiposo |
Lipoma (27%) |
Liposarcoma (8%) |
| Conjuntivo Fibroso |
Fibroma (2%)
Fascitis nodular (15%) |
Fibrosarcoma (10%)
Fibrohistiocitoma(20%)
Dermatofibrosarcoma P. |
| Nervios |
Neurofibroma(7%)
Schwanoma(4%) |
Sarcoma Neurogeno(1%)
Schwanoma maligno (10%) |
| Vascular |
Hemangioma (11%)
Paraganglioma(1%)
Linfangioma |
Hemangiosarcoma(7%) |
| Musculo Liso |
Leiomioma |
Leiomiosarcoma |
| Musculo estriado |
Rabdomioma |
Rabdomiosarcoma |
| Sinovial |
Tumor de celulas gigantes |
Sarcoma sinovial |
Sarcoma de Partes Blandas
La evolución de los sarcomas de partes blandad
en un primer momento comprimen el tejido circundante creando una zona
reactiva de tejido circuncidando creando una zona reactiva de tejido
edematoso sin vasos que origina una seudocapsula. Esta falsa barrera
no impide que el tumor se extienda a lo largo de los tabiques faciales
y entre los fascículos musculares en forma de pequeños
tentáculos fuera del punto central, presentando una configuración
multinodular. El tumor progresa e infiltra distintos tejidos, fibras
nerviosas y musculares alcanzando la adventicia de los vasos, donde
inicia el proceso de metástasis a distancia. Los pacientes
son sarcoma en cuello presentan hasta 40% de metástasis ha
distancia. Su mecanismo de producción esta en relación
con el tamaño y la profundidad del tumor. Agresividad intrínseca,
tratamiento realizado y la propia respuesta inmunitaria del organismo.
El tratamiento es quirúgico, si bien individualizado según
los casos, y posteriormente quimioterapia.
Lipoma
Los lipomas son los tumores benignos de origen
mesenquimal mas frecuentes y un 20% se sitúan en cabeza y cuello.
Afectan mas a varones (70%) y entre la cuarta y la sexta década.
La mayoría son subcutáneos y localizados en la parte
posterior del cuello, aunque se observan también en la parte
anterior. La única manifestación clínica es una
masa indolora con lento crecimiento o estacionaria, no suelo sobrepasar
los 5 cm. de diámetro máximo. Pueden ser múltiples,
por lo general en casos familiares. El diagnostico se establece por
su apariencia clínica y es posible confirmarlo mediante PAAF.
La apariencia radiológica de los lipomas es muy característica.
En la TAC se presentan como masas bien delimitadas con la misma densidad
que la grasa. En la RNM se muestran hiperintenso en T1 e hipointensa
en T2. Una variante es la lipomatosis múltiple o enfermedad
de Madelung, caracterizada por deposito gradual de tejido graso en
localización superficial del cuello y en las regiones retroauricular,
suboccipital y parotídea, produciendo una deformidad estética
características. Se presenta en varones de edad media, con
antecedentes de alcoholismo o enfermedades hepáticas. Los depósitos
no son encapsulados y están mal definidos con extensiones profundas
lo que dificulta su extracción.
Otra variedad son los lipomas infiltrantes que se originan en las
fascias intermusculares y crecen entre los fascículos musculares
y las fibras musculares infiltrando a medida que crecen. Pueden confundirse
con liposarcomas de bajo grado, no obstante no se ha demostrado degeneración
maligna de los lipomas. Clínicamente son asintomático
y dan síntomas si el crecimiento del tumor llega a producir
compresión de estructuras vecinas. El tratamiento quirúrgico
es de elección.
Linfangioma
Los linfangionmas son alteraciones del desarrollo
del sistema linfático, que representan de un 2 a un 5% de las
masas cervicales congénitas benignas. A pesar de ser considerados
trastornos congénitos, pueden presentarse en cualquier edad,
aunque el 90% ocurren antes de los 2 años de vida.
Los tipos mas frecuentes de linfangiomas son el
cavernoso, formado por conductos dilatados linfáticos, y el
higroma quístico, compuesto por grandes espacios quísticos
que contienen liquido claro, blanquecino o hemorrágico, y es
corriente que coexistan ambos tipos en la misma lesión. Los
linfangiomas cavernosos presentan una mayor tendencia a la infiltración
y bordes mal definidos, por lo que su exéresis completa es
difícil.
Los niños con frecuencia presentan problemas
funcionales importantes derivados de la obstrucción de la vía
aero digestiva, mientras que los adultos suelen presentar masas asintomáticas.
Se trata de masas blandas, lobuladas, depresibles fijas a planos profundos,
pero no ala piel indoloras a la palpación. No son pulsátiles,
ni se modifican con el valsalva, son traslucidas en la transiluminación.
Con bastante frecuencia el paciente refiere un crecimiento rápido
y progresivo de la masa en el curso de unas pocas semanas y a veces
repentino por una infección respiratoria o hemorragia intraquística.
Se han descrito mas frecuentemente en el triangulo posterior del cuello
tras el esternocleidomastoideo.
En la TAC los linfangiomas aparecen como masas
quísticas, con contenido homogéneo de baja densidad
y paredes finas mal definidas que muestran aumento de la señal
tras la administración de contraste intravenoso. La RM muestra
una característica mas de baja intensidad en T1 y de alta intensidad
en T2, lo cual refleja el alta contenido en agua libre de los quistes.
Se ensayaron diferentes formas de tratamiento,
como inyección de esclesrosantes, electrocoagulación
y crioterapia, pero sigue siendo la extirpación quirúrgica
lo mas idóneo, si bien es difícil la resección
completa, si bien los pequeños islotes de linfangioma tienden
a involucionar.
Hemangioma
Son lesiones que usualmente están presentes
al nacimiento, siendo en el área cabeza y cuello donde asientan
hasta el 65%. Siendo la causa mas común de aumento de la parótida
en el recién nacido. Los hemangiomas se componen de una proliferación
de vasos sanguíneos con unas caraterísticas endoteliales
diferenciadas. Los hemangiomas se desarrollan durante los primeros
años de vida, regresando hasta un 50% de ellos, involucionando
hacia los 4 o 5 años, en contraste con las malformaciones vasculares
que no remiten con la edad.
Clínicamente son una masa difusa cutánea
o una masa blanda profunda. En la piel se aprecia un color púrpura,
blanda, mal definida y que palidece a la compresión, teniendo
un tacto de saco de gusanos. Radiológicamente presentan flebolitos
en un 30%, y en la RNM hiperintensas en T2, sin embargo la gammagrafía
es el mejor diagnóstico empleando hematíes marcados
con TC99, especifico de los hemangiomas.
Se recomienda postergar la intervención
quirúrgica, al menos hasta los cinco años esperando
una remisión, de no ser así, se indicara escisión
mediante parotidectomía total con preservación del nervio
facial.
Tumores de la vaina nerviosa
Dentro de este tipo se incluyen dos tipos de tumores
de los nervios periféricos, los Schawnomas o neurinomas y los
neurofibromas. El 35 % de estas lesiones se encuentran en cabeza y
cuello. La localización más habitual excluyendo el Schwanoma
del VIII par, es la cadena cervical lateral, siendo lesiones que derivan
del plexo braquial o cervical, los que afectan al espacio parafaríngeo
son fundamentalmente de origen en el vago o la cadena espinal. Clínicamente
son masas asintomáticas de años de evolución,
con el tiempo y según su localización presentaran síntomas
compresivos como disfagia o disfonía, los síntomas neurológicos
son poco frecuentes excepto en tumores de gran tamaño. La paaf
permite ayudar al diagnostico, pero no permite diferenciar entre tumores
malignos o benignos, siendo incluso difícil diferenciarlos
histológicamente. Su tratamiento es quirúrgico, y variable
en función del lugar y el tamaño de la lesión.
Derivados de los arcos branquiales
|
Arco |
Derivado Esqueletico |
Nervios |
Derivado Arterial |
| 1º Mandibular |
Mandibula Musculos
Masticatorios Vientre ANT
Digastrico Milohoideo |
Mandibular V3
Cuerda Tímpano |
Desaparece |
| 2º Hioideo |
Hioides parte superior
Platisma, Músculos
de la Expresión Facial |
Facial VII |
Art. Estapedial |
| 3º Arco |
Hioides Cuerpo asta mayor
Constrictor Superior y Medio
de la faringe |
Glosofaringeo |
Carotida Int.
Carotida Ext. |
| 4º Arco |
Cartilago Tiroides |
Laringeo Superior |
Cayado Aortico |
| 6º Arco |
Cricoides y Aritenoides |
Recurrente |
Conducto Arterioso |
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